La rehabilitación del suelo pélvico en la preparación al parto es una parte fundamental del cuidado prenatal que busca fortalecer, flexibilizar y concientizar esta zona para favorecer un parto más seguro, activo y respetado, y reducir complicaciones posteriores como incontinencia o prolapsos.
OBJETIVOS de la rehabilitación del suelo pélvico en el embarazo:
- Mejorar la conciencia corporal y del periné
- Prevenir o reducir disfunciones como incontinencia urinaria
- Preparar el periné para que sea flexible y resistente durante el parto
- Favorecer una buena postura y biomecánica del cuerpo
- Facilitar un parto más fluido y con menos riesgo de desgarros o episiotomía
- Acelerar la recuperación postparto
TECNICAS Y HERRAMIENTAS USADAS EN LA PREPARACIÓN AL PARTO
🔹 1. Ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico (Kegel)
- Se enseña a contraer y relajar correctamente el periné.
- Ayuda a sostener el peso del útero y a prevenir pérdidas de orina.
🔹 2. Ejercicios de relajación y flexibilización perineal
- Se busca que el periné pueda ceder sin dañarse durante el parto.
- Incluye estiramientos suaves y técnicas de masaje.
🔹 3. Masaje perineal (a partir de la semana 32-34)
- Mejora la elasticidad del tejido perineal.
- Disminuye el riesgo de desgarros.
- Puede realizarlo la madre o su pareja, con la guía de una fisioterapeuta.
🔹 4. Ejercicios de movilidad pélvica y postura
- Favorecen el encajamiento del bebé y la apertura del canal de parto.
- Se trabaja con pelotas de pilates, cuclillas asistidas, posiciones de liberación pélvica, etc.
🔹 5. Respiración y pujos dirigidos
- Enseña a coordinar la respiración con el trabajo de parto y a pujar sin dañar el periné.
- Se enfoca en pujos fisiológicos (espiratorios) y controlados.
🔹 6. Uso de dispositivos como Epi-no® o pelvitrainers (opcional)
- Ayudan a entrenar la elasticidad del canal vaginal.
- Se deben usar bajo supervisión profesional.
Cuándo empezar?
- Idealmente desde el segundo trimestre del embarazo (semana 16-20), aunque el trabajo más específico sobre el periné se enfoca en el tercer trimestre.
La rehabilitación del suelo pélvico antes del parto no solo prepara físicamente para el nacimiento, sino que también empodera a la mujer, le da herramientas para el parto activo y favorece una mejor recuperación.